¿Qué está pasando?

Treinta Años

COLUMNA DEL FRENTE AMPLIO

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AUTOR: Diego Roselli González | Frente Amplio

Creo yo que cuando una persona se pone a pensar el escenario político sobre Montevideo lo primero que tiende a ponderar es la figura de los candidatos. Quizás porque todavía muchos votan candidatos y no propuestas integrales, y también, por qué no, los candidatos son una fuente real de confianza y de responsabilidad ante las decisiones importantes. En este marco yo me crié con la frase “el Frente pone una heladera de intendenta e igual gana”, sentencia que esconde en su lógica la confianza en el proyecto político integral sea quién sea quién lo lleve adelante y también cierto desprecio por las opciones presentadas desde la vereda opositora.

En esta oportunidad Blancos y Colorados creyeron que la mejor forma de disputar la contienda era unirse bajo la bandera de la Concertación pero la salida de las elecciones nacionales de octubre y noviembre pasados los dejaron un poco debilitados. Por lo menos eso creo yo. Tenían opciones como Gandini y Amado, o Gandini y Ney Castillo para dar mejor esta pelea. Sin menospreciar a los candidatos actuales creo que están dando una disputa sin sus mejores armas. Por otro lado el Frente Amplio presenta dos candidatos muy fuertes, de proyección nacional y una figura como Virginia Cardozo, muy joven y con mucho tiempo para acumular capital político y conocimiento, y así poder crecer dentro de la fuerza de la política de cara al futuro. Con esta realidad sobre la mesa creo honestamente que no está mal decir, a más de un mes de la elección departamental, que va a ganar el Frente Amplio y que las opciones son Lucía Topolansky o Daniel Martínez.

“Un cambio de frente”, “Cambiemos todo” y “Meté un cambio” son los esloganes de campaña de los tres candidatos de la derecha, y es en esto en donde quiero detenerme. Es unánime que hay muchas por cambiar y muchas por mejorar, por ejemplo: todo lo referido al transporte (precio del boleto, servicio de transporte público, embotellamientos, etc.) o lo que tiene que ver con la segregación territorial, que dicho sea de paso no escuché a ninguno de estos tres candidatos hablar de este tema; también entiendo yo que es indudable que el manejo político municipal del Frente Amplio a lo largo de estos veinticinco años no ha sido en vano y por supuesto que no que cambiar todo.

Montevideo tiene señas de identidad. El aumento de la participación y de la descentralización con ocho municipios constituídos en la actualidad. La erradicación de los basurales endémicos, los planes de saneamiento urbano, que lograron una cobertura de más del 90% de la población urbana, y la puesta en marcha de contenedores domiciliarios hicieron que pudiéramos disfrutar de las playas insertas en la ciudad. La recuperación de edificios y plazas como el Teatro Solís, la Plaza Seregni o el Mercado Agrícola de Montevideo para el mayor aprovechamiento de los ciudadanos son ejemplos, junto con los anteriores, de que no es todo para cambiar. Hoy, luego de este tiempo de este tiempo de esfuerzo sostenido Montevideo tiene reconocimiento internacional por su calidad ambiental, sus playas y su saneamiento.

El argumento central de la Concertación es que hay que cambiar todo. Desde mi humilde opinión lo que tienen que cambiar es su interpretación de la realidad, ya que no va muy acompasada con los reclamos y los intereses de los ciudadanos y las ciudadanas en general, esto tanto a nivel nacional, que perdieron las tres últimas elecciones superados por mayoría las tres veces, como a nivel departamental, que de no ocurrir nada extraño, van a pasar treinta años sin gobernar.