¿Qué está pasando?

Yemen: hospital bombardeado por la coalición árabe

Otro centro de Médicos Sin Fronteras atacado en octubre

Personal de MSF frente al hospital en Yemen completamente destruido por los ataques aéreos | Foto: MSF/Miriam Czech

El hospital de Haydan de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Saada, Yemen, fue bombardeado por aviones de la coalición liderada por Arabia Saudita. Médicos y pacientes se encontraban en el edificio, que quedó destruido, pero no hubo fallecidos.

Los ataques comenzaron a las 22:30 del lunes y continuaron por dos horas, dejando a 200 mil personas de la región sin acceso a atención médica de emergencia.

El ataque ha provocado la completa destrucción del hospital y su contenido, incluyendo equipamiento y suministros médicos, así como varios heridos“, ha afirmado el doctor Alí al Mughli, director del centro.

La coordinadora del proyecto de MSF en Saada, Miriam Czech, especificó que “el departamento de pacientes hospitalizados, el departamento de consultas externas, la sala de maternidad, el laboratorio y la sala de emergencias están todos destruidos”.

La organización de Médicos Sin Fronteras afirma que la coalición dirigida por Arabia Saudita tiene las coordenadas de todos los hospitales de MSF en Yemen, incluido el de Haydan, y el logo de MSF estaba pintado en el techo del edificio.

“Este ataque es otro ejemplo de la total indiferencia por los civiles en Yemen, donde los bombardeos se han convertido en una rutina diaria”, dijo Hassan Boucenine, coordinador general de MSF en Yemen.

Yemen está en una guerra sin cuartel, en donde la población que queda atrapada en el lado equivocado es considerada un blanco legítimo“, dijo Boucenine. “Mercados, escuelas, carreteras, puentes, camiones que transportan alimentos, campos de personas desplazadas, y las estructuras de salud han sido bombardeadas y destruidas. Y las primeras víctimas son los civiles”, agregó.

 

Crímen de guerra

Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas (ONU), condenó los ataques al hospital, gestionado por MSF y apoyado por UNICEF y la Organización Mundial de la Salud. También pidió una investigación imparcial sobre el asunto y el cese de los bombardeos.

La ONU subrayó que “los hospitales y el personal sanitario están protegidos de forma explícita por el derecho humanitario internacional y las partes que combaten deben respetar este tipo de instalaciones y a los civiles”.

Amnistía Internacional, por su parte, aseguró que el ataque al hospital en Yemen podría equivaler a un crimen de guerra, y exigió una investigación “urgente, independiente y exhaustiva”.

La organización aseguró que en el momento de los bombardeos había más de 20 personas en el centro, entre pacientes y profesionales médicos. Siete personas resultaron heridas, pero hubo que esperar para trasladarlos al hospital más cercano, que se encuentra a 60 km de distancia.

El ataque contra el hospital de Haydan parece haber sido un ataque ilegítimo que ha causado daños a civiles y otros bienes de carácter civil. Los ataques aéreos consecutivos muestran que se atacó deliberadamente al centro médico; este es otro día triste para los civiles”, dijo Philip Luther, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

“Los hospitales y las unidades médicas deben ser respetados y protegidos en todas las circunstancias —sólo pierden su protección frente a los ataques si son utilizados para fines militares— y la destrucción de este centro representa la pérdida de un tratamiento humanitario vital para la población civil de cuatro distritos del norte de Yemen”, agregó Luther.

 

No es el primero

En lo que va del mes, este es el segundo hospital de Médicos Sin Fronteras que es bombardeado. El 3 de octubre, la aviación estadounidense atacó las instalaciones de MSF en Kanduz, Afganistán.

Según la organización, 30 personas murieron, incluyendo 13 médicos, 14 pacientes y tres niños. Además, más de tres docenas de personas resultaron heridas y el edificio quedó destruido, dejando a cientos de miles de personas sin acceso a la atención médica.

Al parecer, la intención de Estados Unidos era la de combatir rebeldes talibanes. De todas formas, las posiciones de todos los hospitales ya habían sido comunicadas a las autoridades y a la Casa Blanca.

Estados Unidos y el gobierno de Afganistán han comenzado una serie de investigaciones al respecto, pero MSF considera que les será imposible ser imparciales, ya que están involucrados en el conflicto.

“Es por esta razón, y en el nombre de nuestros colegas y pacientes asesinados y heridos, que MSF llama a una investigación internacional independiente sobre los eventos del 3 de octubre a la Comisión Internacional Humanitaria de Encuesta (IHFFC, por sus siglas en inglés), el único cuerpo permanente hecho específicamente para investigar las violaciones de la ley humanitaria internacional”, llamó Médicos Sin Fronteras.

Una vez respondida esta cuestión, actualmente MSF está llamando a los Estados Unidos y a la administración de Obama a que permitan la investigación de la IHFFC sobre el bombardeo al hospital de Kunduz. Esta petición también fue apoyada por la organización Médicos del Mundo.

 

Dentro del territorio de Yemen, este tampoco es el primer ataque contra un hospital. Informes de Amnistía Internacional aseguran que el 4 de setiembre la coalición saudita bombardeó el hospital de al Shara de Razih, causando seis muertos y varios heridos.

El director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, remarcó que este es el ataque número 39 contra centros sanitarios en Yemen desde que se desató el conflicto.

Además de la violencia, las limitaciones de combustible, medicinas, electricidad y agua hace casi imposible la asistencia. “En todo el país hay diez millones de niños que necesitan ayuda humanitaria”, señaló Lake.

Desde marzo de este año, una coalición de nueve países árabes, liderada por Arabia Saudita y apoyada por Estados Unidos, impulsa una ofensiva militar contra los rebeldes hutíes en Yemen, en un intento por restablecer al presidente Abd Rabbah Mansur Hadi al poder.