¿Qué está pasando?

Dilma Rousseff fue destituida

El Senado votó 61 votos a 20

Dilma Rousseff/ Foto: EFE

El Senado votó a favor de destituir a la suspendida presidenta de Brasil Dilma Rousseff este miércoles.

Rousseff enfrentaba un juicio político por decretos que alteraron el presupuesto de la nación. Es acusada de modificar ilegalmente cuentas antes de su reelección en 2014 para ocultar un déficit en el presupuesto y seguir financiando programas sociales populares.

La acusación debía ser ratificada por 54 votos o dos tercios de la mayoría de 81 senadores. El Senado votó 61 votos a 20. La sesión se cerró con nuevos enfrentamientos entre los senadores. Mientras los acusadores de Rousseff aplaudían, los petistas y sus aliados gritaban “¡golpistas! ¡golpistas!”.

“No he cometido ninguno de los delitos de los que se me acusa”, dijo Rousseff. “Sé que seré juzgada, pero mi conciencia está tranquila. No tengo nada que esconder”.

A las 16 horas, en un breve acto en la Cámara de Diputados, fue oficializado al frente del Palacio del Planalto el presidente en ejercicio, el ex vice Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que era el principal socio del PT hasta que la crisis política generada por la aguda recesión económica y las investigaciones de la red de corrupción en Petrobras pusieron fin a la alianza. La combinación de estos factores llevaron a que Rousseff perdiera la capacidad de gobernar.

“Prometo mantener, defender y cumplir la Constitución de la República, observar sus leyes, promover el bien general del pueblo brasileño y sustentarle la unión, la integridad y la independencia de Brasil”, dijo Temer.

Tras este acto, Temer gobernará hasta el 1 de enero de 2019, cuando vence el mandato para el que había sido reelegida Rousseff en octubre de 2014.

“Lucho por mi pueblo y su bienestar”

El 29 de agosto la Rousseff acudió al Senado para brindar testimonio en el marco del juicio político en su contra y durante casi una hora explicó y fundamentó por qué es ilegítimo este proceso, al mismo tiempo que consideró que, de concretarse el golpe de Estado, “se agravaría la crisis brasileña”.

Sobre esa base consideró que las supuestas pruebas en su contra “son meros pretextos que tienen base en una frágil retórica jurídica”. Pretextos que buscan “hacer viable un golpe a la Constitución” que tendrá como resultado “la elección indirecta de un gobierno usurpador” que “no tiene mujeres en sus ministerios, cuando el pueblo eligió una mujer para comandar el país”.

“Yo no estoy luchando por mi mandato, por vanidad o apego al poder como aquellos que no tienen carácter ni principios”, dijo Rousseff, que agregó: “Yo lucho por la democracia, la verdad y la justicia. Lucho por mi pueblo y su bienestar”.